La marca es producto, y durante un tiempo la cara pública de Aiter firmó cheques que la interfaz de detrás no acababa de pagar. Hoy ambas se ponen al día, y sus pantallas de cuenta reciben el rediseño que merecen.
Una portada nueva y una mascota simpática
Un hero más claro. Titular afinado, prueba social más simple, llamada a la acción más nítida, y una mascota que da a Aiter una personalidad reconocible.
Secciones reconstruidas. Dolor, Cómo funciona, FAQ, precios y el CTA final están todos rediseñados para poder recorrerse y convertir.
Una página de perfil real para cuenta, plan y créditos
Cuenta personal. Su identidad, nombre y avatar, todo editable.
Suscripción. Su nivel de plan, ciclo de facturación y cambio de plan ahí mismo con vista previa prorrateada.
Créditos. Saldo en vivo de créditos diarios, mensuales y bonus, con el orden de consumo escrito.
Datos y privacidad. Eliminar la cuenta es ya un flujo totalmente autoservicio con confirmación explícita, sin tickets por correo.