MejoradoDiseñoNuevo

    Recuentos de caracteres que coinciden con los de la plataforma

    Los emoji dejaron de costar el doble, cada campo de anuncio muestra su límite y un titular pasado de largo ya no llega hasta la subida.

    Todas las páginas de este sitio prometen que los recuentos de caracteres se comprueban contra cada plataforma. Esa promesa era más fina de lo que debía. Hoy es cierta.

    Lo que cuentas tú es lo que cuenta Aiter

    Aiter contaba como guarda el texto una máquina y no como lo lee una persona. Un emoji es un carácter para ti y dos para la máquina, así que "🎉 Summer Sale" se declaraba como 14 contra un límite de 50 donde tú cuentas 13. Todo lo que llevara emoji perdía sitio en silencio.

    Peor todavía: al recortar hasta el límite se podía partir un emoji por la mitad. Lo que salía era ese cuadradito roto que has visto en webs mal hechas, y ahí no acababa la cosa. Ese carácter roto seguía viaje hasta la instrucción de la imagen y hasta la campaña guardada.

    Ahora se cuenta como señalarías tú con el dedo, y el recorte se detiene en caracteres enteros.

    Cada campo dice cuánto le cabe

    Los titulares volvían sin ningún recuento en pantalla. Tenías que saberte los límites de Google de memoria, o pegar el texto en otro contador y volver. Las secciones de Google, Meta y LinkedIn muestran ya el recuento contra el límite mientras escribes, y el campo de la llamada a la acción también, que antes te cortaba el texto a los 30 caracteres sin decirlo.

    Donde más importa es en Google Ads, donde los límites no son un consejo. Un titular de anuncio de búsqueda con 31 caracteres se rechaza al subirlo, no se te acorta.

    Un titular pasado de largo deja de ser problema tuyo

    El contador que había solo vigilaba lo que escribías tú. Cuando un titular generado volvía con 62 caracteres contra un tope de 50, la pantalla ponía "62/50" en el mismo gris que todo lo demás y lo dejaba pasar. Evitar exactamente eso es el único trabajo de un contador.

    El texto generado se ajusta ahora al límite en cuanto llega, así que lo que aterriza delante de ti ya cabe.

    Dale un archivo a Aiter cuando una web no abra

    Cuando un análisis se queda fuera, el panel que te lo explica acepta ya archivos. Un dossier o un PDF suele decir más de una marca que la portada de la que acabamos de rebotar. Adjunta uno y Aiter trabaja con eso.

    Los archivos se quedan en la campaña y no en un intento suelto, así que un reintento posterior los reutiliza sin volver a subirlos. Los adjuntos son de los planes de pago, y el panel lo dice claro en lugar de fallarte.

    Había además una salida de emergencia para las cuentas gratuitas que nunca funcionó. Describir tu negocio a mano contaba como añadir una fuente extra, lo que disparaba un límite del plan y te negaba justo aquello que acabábamos de sugerirte. Ya funciona.

    → Verás los contadores en los textos de anuncio de cualquier campaña.

    Actualizaciones relacionadas